Punto de equilibrio
El punto de equilibrio es el nivel de ventas en el que el comercio no gana ni pierde: lo justo para cubrir los gastos fijos. Se calcula dividiendo los gastos fijos del mes por el margen, en decimales.
También se lo llama: break even, punto muerto.
La cuenta es corta y cambia la forma de mirar el mes. Si tus gastos fijos —alquiler, sueldos, servicios, impuestos, el sistema— suman $2.600.000 y tu margen promedio es 32%, necesitás vender 2.600.000 / 0,32 = $8.125.000 en el mes para empatar.
Conviene bajarlo a ventas por día, porque es la escala en la que se decide. Ese mismo número, en un mes de 26 días de apertura, son $312.500 por día. A partir de ahí se puede saber al mediodía si el día va bien o mal.
El punto de equilibrio sube solo. Cuando aumenta el alquiler o el sueldo, la venta necesaria aumenta, y si el margen se achicó al mismo tiempo, aumenta el doble. Recalcularlo cada tres meses evita la sorpresa de facturar más que nunca y no ganar nada.