Turno de caja
Un turno de caja es el período entre la apertura y el cierre de una caja, con un saldo inicial declarado y una persona responsable. Todos los movimientos que ocurren en el medio pertenecen a ese turno.
También se lo llama: turno, sesión de caja.
El turno es la unidad de control. Sin turno, el comercio controla “el día”, y un día con tres personas cobrando en el mismo mostrador no permite atribuir nada: la diferencia existe pero no tiene dueño.
Abrir un turno es declarar con cuánta plata arranca la caja. Ese número no es un detalle administrativo: es lo que hace posible calcular el efectivo esperado al cierre. Un turno abierto sin saldo inicial deja el arqueo sin punto de partida.
Un turno también acota el daño de un error. Si algo se cargó mal, se busca dentro de un turno de cuatro horas, no dentro de un día de doce.
Cómo lo resuelve La Cajita
Cada turno se abre con su saldo inicial, registra los ingresos y egresos con nombre y hora, y se cierra con arqueo a ciegas y cierre Z.