Faltante de caja
Un faltante de caja es la diferencia negativa entre el efectivo que se contó y el que el sistema esperaba. Si sobra plata, es un sobrante; en los dos casos, la causa más frecuente no es el robo sino un movimiento mal registrado.
También se lo llama: diferencia de caja, descuadre de caja.
El orden en que conviene buscar es por probabilidad, no por gravedad. Primero, ventas cobradas con un medio de pago y registradas con otro: se cobró en efectivo y se cargó como transferencia, así que el cajón tiene plata que el sistema no espera, o al revés. Segundo, pagos hechos desde la caja que nadie registró: el flete, el cambio de una garrafa, el adelanto a un empleado. Tercero, vueltos mal dados, que son chicos y constantes.
Un faltante aislado y chico es ruido. Un faltante que se repite en el mismo turno, con el mismo medio de pago y con la misma magnitud, ya es un patrón, y ahí hay que mirar el procedimiento antes que a la persona.
Lo que hace tratable el problema es tener con qué mirar: turnos cortos, arqueo a ciegas y un registro de quién cargó cada movimiento y a qué hora. Sin eso, la única herramienta es la sospecha.
Un ejemplo
Cómo lo resuelve La Cajita
El arqueo a ciegas muestra la diferencia recién después del conteo, y la actividad permite filtrar por persona, fecha y medio de pago para encontrar dónde se originó.