Control de stock
El control de stock es saber qué cantidad hay de cada producto en todo momento. Se sostiene con tres movimientos: las compras suman, las ventas restan y los ajustes corrigen lo que se perdió, se rompió o se regaló.
También se lo llama: control de inventario, manejo de stock.
Un stock miente en cuanto uno de esos tres movimientos deja de registrarse. El más olvidado es el tercero: la merma. Si lo que se descarta no se asienta, el sistema cree que hay mercadería que no existe, y en pocas semanas nadie confía en el número.
El objetivo no es la perfección: es que el número sea lo bastante confiable para decidir qué reponer. Para eso alcanza con recuentos parciales periódicos —las veinte referencias que más rotan, una vez por semana— en lugar de un inventario completo dos veces al año.
El control de stock también es un control de plata. Cada unidad en el estante es capital inmovilizado, y la rotación dice cuántas veces al año ese capital se convirtió en ventas.
Cómo lo resuelve La Cajita
Las ventas descuentan stock, las compras lo suben y ajustan el costo, y los ajustes quedan registrados con la persona y la fecha; cada producto puede tener su stock mínimo con alerta.