Cuenta corriente de clientes
La cuenta corriente de un cliente es el registro de lo que debe por compras que se le entregaron y todavía no pagó. Es el fiado con nombre, fecha, detalle y saldo, en lugar de un renglón en un cuaderno.
También se lo llama: fiado, libreta, venta a cuenta.
Fiar no es un problema: en un almacén o una ferretería es parte del servicio y de la razón por la que el cliente vuelve. El problema es no saber cuánto te deben en total, desde cuándo, y quién se está atrasando.
Una cuenta corriente bien llevada registra dos cosas distintas: el consumo, que aumenta la deuda, y el cobro, que la baja. El cobro puede ser parcial, y ahí está la mayor parte del valor: el cliente paga $20.000 de los $35.000 que debe y el saldo queda en $15.000 sin que nadie tenga que hacer la cuenta a mano.
Conviene que el fiado sea un medio de pago explícito y no una venta “sin pagar”. La diferencia importa para la caja: una venta a cuenta corriente no suma efectivo en el cajón, así que no puede entrar al arqueo como si lo hiciera.
Un ejemplo
Cómo lo resuelve La Cajita
La cuenta corriente es un medio de pago propio: la venta queda en la cuenta del cliente y el cobro posterior entra a la caja del día en que se cobra.
Sobre cuenta corriente de clientes
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